El dolor es un mecanismo de alerta mediante el cuerpo nos indica que algo no está bien.  Por definición de diccionario es la percepción sensorial localizada y subjetiva que puede ser más o menos intensa, molesta o desagradable y que se siente en una parte del cuerpo; es el resultado de una excitación o estimulación de terminaciones nerviosas sensitivas especializadas. (1)

Existen tantas variantes de dolor como  personas que lo padecen, no todas las culturas viven igual el dolor, el dolor puede agravarse o ser aún más difícil de controlar por el estado emocional de quien las padece, por las circunstancias que rodean a ese dolor, no es lo mismo un dolor de parto que un dolor provocado por un cáncer terminal.

En 1984 la OMS dio la salida a la Escalera analgésica, ya hace muchos años, que la OMS estableció este modelo y se han propuesto varias propuestas de cambio. Pero en resumen se generó la escalera analgésica dotándola de 3 escalones. (2), (3)

  • El primero para el dolor leve en el que se recomienda dar analgesicos no opioides y coadyuvantes. Estos son analgésicos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno o el diclofenaco u otros como el paracetamol o metamizol. Los coadyuvantes son medicamentos que se utilizan junto a estos como principales para mejorar la respuesta analgesica como por ejemplo los antidepresivos, antiepilépticos, neurolépticos, ansiolíticos, corticoides, relajantes musculares, etc. Dentro de estos coadyuvantes  se encuentra el cannabis, ya se está empezando a considerar dentro de esta lista y es un gran avance ya que sí que existe evidencia científica sobre su uso en dolor crónico.
  • En el segundo escalón se introducen los opioides con menor efecto manteniendo los AINEs y los coadyuvantes. ¿Por qué? porque cada uno actúa a diferentes niveles, los primeros actúan a nivel de sistema nervioso central (SNC) y los segundos a nivel de sistema nervioso periférico (SNP). Los medicamentos que se encuentran en esta segunda clasificación son algunos como tramadol, codeína, oxicodona…
  • En el tercer escalón encontramos los opioides de alto poder analgésico en este escalón ya hablamos de morfina, metadona, fentanilo y otros. Combinados también con todos los anteriores. (4)

Cuando esto falla es recomendable acudir/ser derivado a unidades especializadas en dolor. Como profesionales sanitarios podemos acompañar a la persona a parte de administrando el tratamiento que le pertoca o/y educándolos en su uso realizando escucha activa, resolviendo sus dudas e inquietudes,  aclarando conceptos que les generan más ansiedad y derivando a quien sea necesario cuando la situación sale de nuestro margen de competencia. (5) (6)

En mis años de experiencia frente al paciente no ha dejado de impresionarme y generar curiosidad todo lo referido al dolor. Empecé a trabajar en el servicio de hematología, oncología y curas paliativas, a los 4 años empecé en urgencias, no tenía nada que ver el dolor del dolor agudo con el dolor crónico. Ahí empecé a entender que el dolor es algo subjetivo que no podemos valorar a simple vista.

Tenemos varias escalas para medir el dolor a nivel subjetivo como son la escala visual analógica y por ejemplo en pacientes sedados tenemos otras escalas. Se ha evolucionado mucho y se tiene mucho en cuenta las vivencias del paciente sedado con respecto al dolor, ya que en muchos casos pese a estar sedados sin poder comunicarse se ha dado la situación de que han sufrido dolor.

Mi primera experiencia con el cannabis y el dolor fue con un paciente que estaba en cuidados paliativos, nos pedía permiso para salir a fumar y un día me confesó que lo que hacía era consumir cannabis. Ésto fue en 2007, desde entonces quise saber más y más. (7) (8) (9)

En Estados Unidos se ha hecho una fuerte campaña a favor del cannabis dado que los índices de adicción y de muerte por abuso de opiáceos se habían disparado. Introduciendo el cannabis como coadyuvante en el uso de la analgesia se ha mejorado asistencia al paciente  con dolor crónico, disminuyendo los efectos adversos de los opiáceos y mejorando la calidad de vida de los pacientes, en muchos casos dejandoles hacer una vida más llevadera que sin ellos.

Nosotros como profesionales expertos en cannabis y en dolor abordamos cada caso de forma individual como un ser holístico teniendo en cuenta todo lo que le rodea.  Asesoramos e informamos sobre los mejores usos del cannabis trabajando sobre todo en la reducción de riesgos del paciente que ha decidido tomar cannabis medicinal. (10) (11)

Jamila A. Manozzo Hernández


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