¿Qué hay de mito y qué de realidad?

Qué relacion guarda el consumo de cannabis con respecto a la aparición de patologías mentales (básicamente esquizofrenia o algún tipo de psicosis) es, sin duda, uno de los asustos más controvertidos con respecto a los riesgos asociados al consumo de cannabis para la salud de las personas consumidoras.

En este breve, articulo trataremos de abordar esta controvertida relación entre cannabis y salud mental de manera honesta y directa. Para ello vamos a explicar en primer lugar a) que la correlación no es causalidad, para a continuación explicitar b) cómo el consumo de cannabis guarda una correlación temporal con respecto a la aparición de patologías mentales, pero como dicho consumo no es causa directa de las mismas. Para ello, trataremos de dar cuenta de los datos más relevantes de la problemática, con el objetivo de llegar a c) una conclusión clara y diafana que expondremos al final de este escrito. Por ultimo, daremos cuenta de uno de los últimos estudios que apuntan en nuevas y sorprendentes d) posibles relaciones entre un cannabinoide (el CBD) y su potencial uso como tratamiento para trastornos psicóticos.

La correlación no implica necesariamente causalidad.

A la inversa, la causalidad implica asociación, pero no correlación.
Un fenómeno –o variable- A esta corelacionado con un fenómeno –o variable B-, siempre que exista alguna relación (por ejemplo temporal) entre A y B. Pero no por ello se sigue que A sea causa de B.
Tal vez A guarde algún tipo de correlación con B, pero posiblemente la causa de B sea más bien algun otro fenómeno (o variable), llamémosle C.

Ilustremos el ejemplo con un caso practico:

Hoy, ahora mismo mientras escribo sufro un dolor de cabeza intenso. Ante ese dolor llevo a cabo una acción, que será nuestro fenómeno o variable A “enciendo y apago varias veces la luz del flexo que tengo delante ahora mismo mientras escribo (fenómeno A)”; cinco minutos después, llevo a cabo la acción que tomaremos como el fenómeno (o variable B) “me tomo un ibuprofeno(B)”.
Al trascurrir una hora y media desde que me empezó a doler la cabeza, puedo corroborar con alivio que aparece el fenómeno (o variable C) “el punzante dolor de cabeza que padecia ha desaparecido por completo(C)”. el consumo de cannabis y patologías mentales, ¿correlación o causalidad?

¿Qué relación guardan los fenómenos A, B y C?

Sin duda el fenómeno o variable A (encender y apagar varias veces las luces del flexo) se llevo a cabo cuando todavía me dolia la cabeza y antes de que se me pasara dicho dolor de cabeza (variable C)… Pero el sentido común más elemental, asi como el conocimiento científico colectivo acumulado durante generaciones, nos advierten que, aunque el fenómeno A sucedió antes en el tiempo antes que el fenómeno C, A no es causa de C. A no ser que se mantengan ocultas para la ciencia las capacidades analgésicas y antiinflamatorias que mediante la radición lumínica poseen los flexos de estudio. Más allá este ultimo comentario “ironico-jocoso”, en el ejemplo que dimos sí que podríamos encontrar una relacion de causalidad, que implica correlacion temporal. Estamos hablando del fenómeno o variable B: el “ingerir un ibuprofeno”. En este caso B no sólo guarda una correlacion temporal, sino que además implica causalidad. “B” (ingerir un ibuprofenos) es causa de “C” (desaparición del dolor de cabeza).

En ejemplo clásico seria: en las ciudades donde hay más iglesias (A) , hay también más alcoholicos (b). Significa esto que A es causa de B? ¿Las iglesias son entidades que propagan el alcoholismo?… no paerece que asi sea, sin embargo en las ciudades donde hay mas iglesias , hay también más alcoholicos… A guarda relacion con B pero no parace que sea causalidad sino una simple correlacion: “A más iglesias, más alcoholicos” , pero la variable que es causa de ambas permanecería oculta, esta variable seria la “C” “Ciudades con mayor población”.
Una vez descubirta la variable C, si que podemos afirmar que el que una ciudad tenga una población alta es causa de que tenga muchas iglesias y a su vez también de que tenga muchos centros de alcoholismo.
A Mayor población (C), más iglesias (A) y a mayor población (C) , más alcoholicos (B) , por consiguiente, más centros de alcoholismo.

Cannabis y patologías mentales ¿correlación o causalidad? Datos relevantes con respecto a la problemática

Existen estudios científicos han demostrado la asociación estadística entre consumo de cannabis y desarrollo de la esquizofrenia: la enfermedad hace su aparición con más frecuencia en personas que consumen cannabis que en aquellas que no lo hacen. Pero el hecho de que dos fenómenos aparezcan asociados en el tiempo no significa que uno sea causa directa del otro (Recordemos: correlación no es causalidad).

¿Cómo sabemos que una asociación estadística no implica causalidad?

Tal y como afirma el Dr. Fernando Caudevila (energy control) en el libro «Cannabis, Colectivo Interzona. Cannabis y psicosis»: “La frecuencia de la aparicion de la enfermedad (psicosis) permanece estable en EEUU y Europa, cuando, sin embargo, las cifras de consumo de cannabis se han incrementado exponencialmente desde los años 50″. Si hubiese una relación de causalidad directa, cabria esperar que el número de personas diagnosticadas se incrementasen de manera paralela al número de personas consumidoras de cannabis, lo que definitivamente no ha ocurrido ya que el porcentaje de personas usuyarias se ha disparado en los últimos cincuenta años, mientras que el de personas diagnosticadas con psicosis u otras patologías mentales graves se ha mantenido estable en torno al 1%.
Con la misma rotundida con la que afirmamos que el cannabis no causa patologías mentales, respaldándonos en los datos, hemos de afirmar también que el cannabis sí que puede ayudar a desencadenar patologías mentales graves en aquellas personas que tuviesen una predisposición genética para las mismas. ¿Cómo lo sabemos? Pues de nuevo acudiendo a los datos: La prevalencia de consumo de cannabis es mayor entre las personas diagnosticadas con esta clase de patologías, que entre las personas no diagnosticadas. Es decir si tomamos el total de las personas diagnosticadas con patologías mentales, el % de personas consumidoras de cannabis es mayor, que si tomamos el total de las personas no diagnosticadas. Estudios longitudinales indican que el consumo intenso de cannabis incrementa hasta en 2,6 veces el riesgo de presentar algún transtorno psiquiátrico en caso de estar predispuesto genéticamente para ello.

Conclusión

El Cannabis no es causante de patologías mentales, pero sí que ayuda a desencadenar este tipo de patologías únicamente en aquellas personas con predisposición genética para padecer patologías mentales.

Cbd y trastornos psicóticos, nuevos horizontes en las relaciones cannabis y salud mental.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *